Frosty y el frío extremo: Cómo cuidarnos en invierno y evitar enfermedades respiratorias
- Dr. Julio Enrique López Ruigómez

- 26 dic 2025
- 3 Min. de lectura

Imagina que eres Frosty, el icónico muñeco de nieve que cada Navidad se roba los corazones de chicos y grandes. Estás ahí, disfrutando del frío, con tu nariz de zanahoria bien puesta y un sombrero mágico que te da vida. Pero ¡cuidado! Aunque el frío no te afecta (después de todo, eres de nieve), para nosotros los humanos la temporada invernal puede traer consigo un desfile no tan navideño de estornudos, tos y fiebre. Entonces, ¿qué podemos aprender de Frosty para mantenernos saludables mientras disfrutamos del espíritu invernal?
El mito del frío y las enfermedades
Primero lo primero: ¡el frío no causa resfriados! No importa cuántas veces tu tía te diga que te pongas una bufanda porque "el frío te enferma", las infecciones respiratorias son causadas por virus, como el rinovirus o el virus de la influenza, que se transmiten de persona a persona. Entonces, si el frío no es el culpable directo, ¿Qué tiene que ver esta época con que tanta gente esté enferma?

El frío y tus defensas: Un villancico desafinado
Aunque el frío no te contagia por sí mismo, sí puede hacer que tu sistema inmune pierda algo de ritmo. Las bajas temperaturas tienden a secar las mucosas de tu nariz, que son como las puertas automáticas de un centro comercial en Navidad: están diseñadas para evitar que los "intrusos" (virus y bacterias) entren. Si estas mucosas están resecas, los virus pueden encontrar su camino más fácilmente.
Además, en invierno pasamos más tiempo en lugares cerrados y con poca ventilación, rodeados de otras personas. Esto convierte a nuestras casas, oficinas y reuniones familiares en una especie de "posada" para virus respiratorios, donde estos invitados indeseables se multiplican rápidamente.
Antibióticos: No siempre son el regalo adecuado
Cuando tenemos fiebre o tos, muchas veces pensamos que necesitamos un "regalo poderoso" en forma de antibióticos. Pero ¡ojo! La mayoría de las infecciones respiratorias invernales, como resfriados y gripes, son causadas por virus, y los antibióticos no funcionan contra ellos. Usarlos de manera innecesaria es como regalar calcetines a alguien que quería un juguete: no solo no ayudan, sino que pueden causar daño al generar resistencia bacteriana.

Frosty’s Tips para evitar enfermedades invernales
Como Frosty sabe, la prevención es el verdadero espíritu navideño. Aquí tienes algunos consejos prácticos para que este invierno no te conviertas en un "adorno" más en la sala de urgencias:
Lávate las manos, pero con estilo: Imagina que tus manos son bolas de nieve cubiertas de microbios. Usa agua y jabón durante al menos 20 segundos (o el tiempo que tarda en sonar el coro de Jingle Bells).
Ventila los espacios cerrados: Aunque haga frío, abre las ventanas al menos unos minutos al día. Es mejor un poco de aire fresco que respirar los virus "recalentados" de todos los que viven contigo.
Vacúnate contra la influenza: Esta es la mejor forma de protegerte contra el "Grinch" de las enfermedades respiratorias.
Hidrátate y come sano: Mantén tu sistema inmune fuerte con una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y agua. Y sí, puedes incluir un chocolatito caliente de vez en cuando.
Evita tocarte la cara: Los virus pueden entrar por tus ojos, nariz o boca. Mantén tus manos lejos de estas zonas, como si fueran el tesoro más preciado de Santa.
Uso de cubrebocas: Si estás en contacto con personas con gripe o tu eres quien tiene la infección, es mejor que utilices un cubrebocas, disminuirá de manera importante el riesgo de infectar a otras personas o que te infecten de algún otro bicho.
Abrígate de forma inteligente: Aunque el frío no causa infecciones, estar cómodo y abrigado ayuda a tu cuerpo a no gastar energía extra manteniéndote caliente.

Reflexiones finales: Frosty, tú y el invierno
Frosty podrá ser inmune al frío, pero nosotros no. Sin embargo, con un poco de prevención y cuidado, podemos disfrutar de la magia del invierno sin tener que lidiar con cajas de pañuelos y termómetros. Recuerda, el espíritu navideño está en compartir, pero no compartas tus virus. ¡Mejor comparte este artículo y ayuda a que todos pasemos una temporada más sana y alegre!
Así que, como diría Frosty: ¡Felices fiestas y a cuidarse bien del frío!





Comentarios