top of page


El día que atendí una “posesión demoníaca”… y resultó ser hipoglucemia
Soy médico general desde hace varios años y, como a muchos de mis compañeros, me tocó trabajar en comunidades pequeñas o en zonas rurales, he visto de todo: desde curanderos con mucha fe, hasta diagnósticos que pasan de lo paranormal a lo científico con solo un pequeño análisis de sangre y un pinchazo en el dedo. Esta historia ocurrió un martes por la mañana, en uno de esos días que parecía tranquilo... hasta que entró corriendo al consultorio un señor desesperado:—¡Doctor! ¡
hace 3 días3 Min. de lectura


El Misterio de la ‘M4t4 Viejitos’: La Enfermera que Susurraba al Oído de la Muerte
Trabajé muchos años en el servicio de terapia intensiva de un hospital público, un lugar donde la vida y la muerte parecen tener una cita diaria. Allí, los pacientes llegaban a su última estación, muchos de ellos en estado terminal, pero con la curiosa costumbre de aferrarse a la vida de una manera casi desafiante. Había días en que algunos pacientes simplemente no se morían , por más que sus cuerpos dijeran que ya era hora de hacer las maletas y partir al más allá. Es como s
20 nov3 Min. de lectura


El Día que una Cucaracha se Mudó al Oído de mi Paciente. Un Relato desde la Consulta
Como médico, he visto muchas cosas. Desde resfriados comunes hasta fracturas complicadas, pocas cosas logran sorprenderme. Pero hay un enemigo pequeño, marrón y de seis patas que siempre logra desarmarme: las cucarachas. No lo niego, esos insectos me generan una incomodidad que prefiero evitar. Pero nada me preparó para lo que sucedió ese día en la consulta, cuando una paciente de 8 años entró con un dolor de oído y una sorpresa inesperada. Un Dolor de Oído que No Parecía Tan
8 oct4 Min. de lectura


Gritos en la Noche: El Misterio de Sofía y la Sangre que Nadie Explicaba
Me acuerdo perfectamente de aquella mañana cuando entraron a mi consultorio los padres de Sofía, una niña de 12 años. Parecían más agotados que un médico de guardia después de 48 horas sin dormir. Y no es para menos. Resulta que su hija llevaba diez días despertándose alrededor de las 2 de la madrugada, gritando como si acabara de ver a La Llorona en plena acción. Imagínense el terror de los padres: de un salto, iban corriendo a su habitación, preparados para cualquier cosa:
23 sept4 Min. de lectura
bottom of page

